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| Una máquina para imprenta muy antigua. Aún se conserva como decoración y para que los fantasmas se sientan como en sus años mozos. |
El pasado jueves 30 de septiembre,
falleció Oscar Marroquín Milla, que firmaba sus artículos periodísticos y políticos como Oscar Marroquín Rojas, y para artículos culturales utilizaba el pseudónimo de Rosauro Carmín Q.
Hijo de Clemente Marroquín Rojas, el llamado Decano de la Prensa Independiente, Oscar Marroquín Rojas dirigió Diario La Hora -el periódico privado más longevo de Guatemala-, y como periodista ganó tanto prestigio que ejerció como Constituyente en 1965, y dos veces como diputado, así como presidente de bancos, entre otros puestos.
El periodismo en Guatemala le debe la creación de la Asociación de Periodistas de Guatemala, para la protección de los derechos de los periodistas, así como darle fuerte impulso al periodismo cultural. Antes, los periódicos acostumbraban brindar sólo una página semanal a la cultura, y fue él quien adaptó la idea de un suplemento cultural de ocho páginas.
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| La biblioteca de Oscar Marroquín Rojas, en la cual pesa una maldición a quien se robe un libro. |
Su muerte vendrá a engrosar aún más la población de fantasmas que ya se perciben en este edificio antañón de Diario La Hora, que a pesar de estar en un sector donde prolifera la indigencia, y que fue ideado como una de las viejas casonas de principios del siglo XX, ha servido para mantener funcionando este periódico, incluyendo la enorme máquina de la rotativa.
Este edificio, que a pesar de su edad y de su apariencia, es en realidad entrañable, y por ello no me extraña que haya varios testimonios de fantasmas en estas instalaciones, porque los trabajadores -algunos tan longevos como el edificio- se mantienen acá como si estuviesen en su propia casa.