miércoles, 20 de febrero de 2008

1 Corintios 13, 1-13

Febrero, al menos comercialmente, ha sido catalogado como el mes del amor. Algunas personas se quejan de este mes, ya que, si no se tiene pareja con quien celebrarlo, se pierde el sentido, aunque ésta es una visión muy limitante del amor, pues no sólo existe en una relación entre hombre y mujer.
Para mí, resulta incluso paradójico que, en el mismo mes del amor, se haya restituido el indulto presidencial que sortea el vacío legal para la aplicación de la pena de muerte. Tal y como expresara en su carta el Arzobispo Metropolitano, Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, volvemos a los tiempos de Nerón. Para quienes son creyentes (y también para quienes no), recuerdan que en la misma Biblia hay pruebas de que el pueblo judío aplicaba la lapidación como pena; o recordarán que la misma Iglesia, en tiempos oscuros, también condenaba a la muerte por supuestas herejías.
Pero no recuerdan que el mismo Jesús, base fundamental de un ramal de religiones con mayor difusión en el planeta, también fue condenado a muerte.
Algunas argumentaciones que han ofrecido columnistas en estos días a favor de la pena capital, es que ésta es disuasiva, y mencionan que existen varios estudios científicos que amparan esta certeza, aunque no mencionan cuáles estudios son...
Y todo ello es mentira, porque los estudios más serios, han revelado que la pena de muerte no es disuasiva; el estudio más fuerte de ello es el realizado por la Comisión Real Británica para la Pena de Muerte, que estudió por muchos años este fenómeno, y condujo, a largo plazo y junto con otros estudios, que toda la Unión Europea optara por abolir la pena capital.
La condena a muerte es tan barbárica que sólo países barbáricos la tienen y la practican. Si no mal recuerdo, en los últimos doce meses, sólo en Estados Unidos e Irak (que por estos tiempos son lo mismo), China y algún otro país musulmán, se ha ejecutado este castigo, con imágenes que provocan la nausea social en donde quiera que se esté.
En Guatemala se restituyó la pena, pensando que así se combatirá a la delincuencia. Sin embargo, yo considero que esto fue una estrategia política para evaluar el temple del presidente Colom a la hora de que le toque decidir sobre un indulto, puesto que se le ha tratado, desde la campaña, como de “mano aguada”, y si perdonase la vida a un delincuente, ése sería el inicio del proselitismo con vistas a las elecciones del 2011.
El conflicto armado interno dejó a la generación que actualmente ostenta el poder, es decir las personas de más de 40 años, sólo una forma de arreglar los problemas: a través de la violencia. Por eso, condenar a muerte es la solución de militares convertidos en políticos para combatir la delincuencia.
Sería más efectivo, y a la larga mejor para los guatemaltecos, implementar programas para luchar contra la inequidad social, el desempleo, la discriminación escolar, el hambre y la desnutrición. Con violencia, sólo se resuelve pasajeramente el problema. Quienes saben de jardinería saben que cuando se corta sólo en la superficie la mala hierba, ésta crece cada vez más.
En estos tiempos que, además, celebramos el mes del amor, debemos recordar las opiniones de uno de los columnistas más leídos de los primeros siglos de nuestra era, que decía: “Aunque escribiera en todos los periódicos del mundo, pero si no tengo amor, soy como el bronce que suena; aunque combatiera la violencia con inteligencia, o si tuviera la esperanza para repartir entre las personas, pero si no tengo amor, nada soy; aunque repartiera todo mi esfuerzo y entregara mi cuerpo a las llamas, si fuera necesario, pero si no tengo amor, nada soy. El amor es paciente, servicial y sin envidias. No quiere aparentar ni se hace el importante, y perdona las ofensas”.
Para concluir, recojo el comentario de Fidel Reyes, un lector de La Hora, que opinó en la versión de Internet: “La pobreza crea delincuentes; el amor, poetas”.

2 comentarios:

tania t dijo...

No entiendo por que lo llamaste Corintios 13

tania t dijo...

por si acaso me dices que fue por lo del significado del amor... ya se que dice corintios ... de hecho me parece super curioso que me topo con tu blog justo cuando estoy a punto de hacer un post acerca de corintios 13