miércoles, 21 de enero de 2009

El terrible problema del tránsito

Hemos terminado un período “glorioso” para el tráfico capitalino; durante las vacaciones escolares, las calles de la ciudad se libera un poco. Las trayectorias automovilísticas se hacían en el tiempo que se deben hacer.

Sin embargo, cuando inicia la semana escolar en enero, nos damos cuenta que nuestra ciudad es una ratonera, que nos obliga a ir, como roedores en un laberinto, por donde se puede y no por donde se quiere. Lo que en diciembre se hacía en veinte minutos, hoy lo hacemos en una hora.

En la ciudad capital, los agentes de la Policía Municial de Tránsito (PMT) intenta coordinar el fluir de los vehículos. Habrá que aceptar que en algunos puntos de la ciudad, la presencia de estos agentes ayuda a destrabar el tráfico.

Yo he sido testigo de puntos en donde empieza a intervenir la PMT, y pasan algunos días tomando notas sobre el flujo vehicular, para después tomar acciones: desviar vehículo, impedir el paso de camionetas, intervenir el semáforo...

Sin embargo, estas acciones siempre perjudicarán a más de alguno, y obviamente se molestará, ya que cuando hay atrasos aparentes, uno desearía que predominara el caos y se rigiera por la ley del más abusado. El problema es que en estos puntos de intervención de la PMT, son agentes humanos quienes controlan; esto corresponde al eterno problema de los deportes y los árbitros, quienes siempre se equivocarán, a pesar de lo mucho que se apliquen. Los agentes de la PMT son humanos, y sería recomendable que estos apuntes se sistematizaran en la coordinación de semáforos o señales, ya que los agentes usualmente se equivocan y hasta actúan de forma perniciosa, sobre todo si les bocinan para que se apuren.

En primer lugar, considero que gran parte de nuestro problema de tránsito es la falta de educación vial que tenemos. Si el tránsito ya es de por sí pesado por el enorme flujo de vehículos, cuando existe un accidente se vuelve imposible. Y precisamente esos accidentes se deben, en su mayoría, por conductores que hacen acciones indebidas.

La educación vial debe ser incluida, de urgencia nacional, dentro del pensum de estudios de la educación primaria. Aunque la mayoría de personas no pretenda optar a tener un vehículo, los peatones también deben aprender a conducirse por las calles.

Conducirse con un vehículo ofrece una visión distinta de las vías. Cuando un piloto camina como peatón, sabe probablemente qué hará un vehículo que se aproxima: si cruzará, si parará para dejarlo pasar, etc.

Un ejemplo es que muchos accidentes ocurren frente a los agentes de la PMT, luego de que éstos intentan coordinar el flujo del tránsito. El problema es que, probablemente, los agentes no sepan conducir un vehículo o no tienen mucha experiencia en ello, y por eso no saben pensar como piloto, y eso les impide conocer la psicología del tránsito.

Otro ejemplo, quizá más claro para todos, de nuestra poca educación vial, simplemente se observa en las aceras de la ciudad, o en establecimientos comerciales, como los supermercados. Nuestro caminar se entorpece a cada momento, ya que quien va en la misma vía se detiene, se queda parado, quiere pasar por donde vamos, no ofrece la vía, etc.

Somos un pueblo que no es solidario. Casi siempre, nos importa sólo nuestras narices y su derecho de vía; justificamos nuestra imprudencia al conducir por el simple hecho de “ir tarde” a una cita, sin tomar en cuenta que, en realidad, todos queremos llegar lo más pronto posible.

El tránsito mejorará sensiblemente con medidas certeras en la señalización y semaforización, eliminando el criterio humano de los agentes -ya que éstos usualmente se equivocan-, y fomentando la solidaridad en las vías, acción que únicamente nos la dará la educación vial.

PS: el primer video que preparo para colgar en este blog es sobre el tránsito en la ciudad.

3 comentarios:

E. Cárdenas dijo...

Buen dia. Desde que lei tu cuento de las "cucharitas" no me habia reido con nada tuyo, hasta hoy que leo eso de "... ya que cuando hay atrasos aparentes, uno desearía que predominara el caos y se rigiera por la ley del más abusado.". Me rio muy poco asi que esa frase me parece muy buena y hoy me rei bastante porque refleja a cabalidad la apreciacion que yo tengo del guatemalteco que conduce un vehiculo.

Encontrar las variables que influyen en ese caos no es tan sencillo. Incorporar de urgencia nacional a los pensums de estudios la educacion vial me suena a la incorporacion de los conceptos de corte neoliberal que intento Maria del Carmen Acena, algo que sono tan barbaro cuando se publico en los medios. Tambien me recuerda a los contenidos que se incoporaron a las escuelas (siendo yo estudiante) en tiempos de Rios Montt, de moral y urbanidad. Y me suena un poco a los conceptos de sexualidad que la Iglesia permite o no permite incorporar a la educacion primaria.

En mi medianamente calificada experiencia de maestro, mi opinion es que eso no sirve de nada.

Sigo, lo que mencionas que los agentes de PMT que no conducen o no han conducido lo suficiente, me parece la justificacion que dio Arroyo Arzu a la pregunta de Haroldo Sanchez sobre el fracaso de los procesos de Seleccion Nacional, dijo que se debian en gran parte a que los jovencitos a los 18, 19 años nunca se habian subido a un avion. (?!)

Creo que no es tan necesario que todos nos quebremos la cabeza pensando en soluciones, porque para eso existen matematicos que pueden modelar un sistema vial. Tus observaciones son excelentes, y las de cada peaton y automovilista, pero entre urbanistas, matematicos, y obviamente politicos bien intecionados, debiera haber una solucion factible.

En mi opinion, el problema no es educativo sino cultural. Como decis, y como dice Victor Montejo todos los dias, debajo de las pasarelas atropellan un alto porcentaje diario de personas, las camaras lo registran. Sin embargo las cabritas guapas esas que andan por la ciudad, si utilizan las pasaraleas, entonces eso quiere decir que no estamos tratando con personas sino con burros. Sin tomar en cuenta que las pasarelas no son pensadas para discapacitados.

El guatemalteco ladino, el que mas conozco, tiene un problema cultural heredado de España, y cambiarlo es muy dificil. Guatemala es el 4to pais con menos educacion vial del mundo, segun una publicacion reciente. Yo mas creo que es el 4to pais donde menos se aplican las reglas de transito. La gente "busca" donde no hay un "Emetra" para poder hacer algo indebido. Eso no se aprende en la escuela, ni se aprende ya de viejo.

Bueno, me extendi y como decia al inicio, este problema se puede modelar, pero aqui involucra a sociologos tambien. En el CEUR desde tiempos de Colom Argueta se ha trabajado en eso y se sigue haciendo y afortunadamente Arzu ha puesto en practica algo de eso. Sobre todo involucra un sistema de justicia, un sistema laboral porque como bien decias no todos sabemos lo que es conducir durante turnos inhumanos en condiciones extremas, y hasta entonces un sistema educativo, no escolar sino cultural.

Saludos.

Johan Bush Walls dijo...

Voy a hacerme propaganda a lo descarado.

Pasé por mi blog maestro Cárdenas, le garantizo que si lee unos cuantos textos de más de algo se reirá.

Risa garantizada o le devuelvo su tristeza.

Salú pue.

PD. Mario, el tráfico no hay quien lo componga.

E. Cárdenas dijo...

Gracias Sr. Walls, por la invitación. Le estaremos visitando.

Un saludo.