jueves, 25 de marzo de 2010

Cómo dueles, Huelga de Dolores


En realidad, yo me siento más cómodo desde lo contracultural. Sí, yo sé que para algunos la vida está en el establishment, en el oficialismo. Me imagino que no hay mejor vino que el que dan en la Corte del Rey. En realidad, no lo sé.


Tal y como lo explica Robert Greene en 48 Laws of Power, la vida como cortesano oficialista es muy difícil. Es un eterno cuidarse las espaldas.


Es cierto, la vida contracultural no es fácil en cuanto a recursos, y tampoco hay que negar que también tiene sus contrariedades con los mismos compañeros, pero son condiciones humanas que no pueden evitarse.


Sin embargo, tal y como lo explica Foucault, especialmente en Surveiller et Punir, el juego del poder necesita de la oposición, es decir, de las expresiones contraculturales, para que haya desarrollo y evolución, una idea que proviene más bien de Hegel-Marx.


En Guatemala, hay pocas expresiones contraculturales. Subculturas hay muchas, pero pocas son las que se oponen al poder oficial.


Entre las pocas que hay, si no es que la única, es la Huelga de Dolores de la Universidad de San Carlos. El Desfile Bufo, expresión final y central de la Huelga, bien puede ser enmarcado dentro de lo que Bajtin, en su libro sobre Rabelais, dio por llamar carnavalización, es decir, una fiesta que se opone a lo oficial y que sirve para burlarse de lo establecido.


Obviamente, las fiestas carnavalescas son molestas para el poder oficial, ya que, entre la parodia, se refleja el verdadero sentir de la población. Es por ello que la estrategia para ir eliminando las formas contraculturales, no es en el exterminio violento de las mismas, sino la asimilación oficial. Es decir, oficializar lo contracultural para que se vuelva oficial.


Eso es exactamente, según mi criterio, lo que ocurre con la oficialización de la Huelga de Dolores, como Patrimonio de la Nación. Se les otorga una categoría nacional, a fin de protegerla, lo cual implica que el Estado podría, incluso, financiar la Huelga con tal de que no desaparezca, pero ello implica que la Huelga tampoco podría carnavalizar al mismo Estado, porque temería que se le corte el financiamiento.


El año que la Huelga logró su despegue fue en los años finales de la dictadura de Manuel Estrada Cabrera, cuando Miguel Ángel Asturias y otros intelectuales se escudaron en la clandestinidad para burlarse del Gobierno. Poco o nada se ha dicho sobre el verdadero aporte que la Huelga de Asturias y compañía tuvo para el posterior derrocamiento.


La Huelga nunca se plegó a intereses del Gobierno ni del Estado, ni siquiera durante los Gobiernos de la llamada Revolución guatemalteca. A pesar de que hoy suene extraño (porque los huelgueros idolatran a Arévalo Bermejo y a Arbenz Guzmán), los huelgueros entre 1945 y 1954 también criticaron al presidente de turno.


No es extraño que la Huelga haya aceptado este reconocimiento oficial y protección estatal. Desde el inicio de este gobierno, la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), otrora baluarte de la lucha contracultural, ha venido apoyando al Gobierno en sus distintos proyectos.


Hace poco apoyaron al Gobierno en la creación de nuevos impuestos o en apoyo del negocio mixto (gobierno, municipalidad, empresarios) del Transurbano.


¿Cuándo una expresión contracultural apoyaría más impuestos para el poder oficial? De hecho, buena parte de la tradición contracultural surgió cuando Henry David Thoreau se niega a pagar impuestos para financiar la Guerra contra México, y cuyos conflictos se recogen en Walden y La desobediencia civil.


Es una lástima que la Huelga de Dolores pierda su esencia contracultural, porque era ésa su razón de ser. Para un desfile que salude al poder oficial, tenemos el Día del Ejército.


Si el poder central oficial quería oficializar a la Huelga, volviéndola eunuca, era el momento para que todos al unísono hubieran gritado, con los huevos en la mano: ¡AQUÍ ESTÁ TU SON, CHABELA!, y hubieran desconocido la intención del Gobierno.


P.S.: Algunos huelgueron han dicho que, incluso, les da pena ajena que hasta el mismo Embajador de Estados Unidos, otrora símbolo oficial imperial, haya presenciado la oficialización de la Huelga. Algunos dice, pero Alá sabe más, que hasta le dieron capucha y lo aceptaron como miembro honorario.


4 comentarios:

Cárdenas dijo...

Yo también pensé hace un tiempo que la Huelga de Dolores, más bien el desfile, es el único carnaval que éxiste en Guatemala, según el concepto de Bajtín. Y considerando que es lo único que se opone al poder oficial, es normal que se quiera controlarlo.

Veo un dejo de romanticismo (reaccionario) en su post porque idealiza las Huelgas pasadas, como si todo hubiese sido bueno y ahora todo malo, más bien lo típico de que "todo momento pasado fue mejor". Y es que al parecer le tiene un afecto especial a la Huelga. Pero se comprenden sus puntos.

Considero que la oficialización de la Huelga no es algo aislado sino parte de un proceso, y es que ahora se dieron las condiciones para hacerlo (y de que esté McFarland en la ceremonia). Por ejemplo, yo podría imaginar incluso que - en estos tiempos - podría aparecer un desfile paralelo, de "riquillos de la sociedad civil con ciertas satiras al poder oficial en una Universidad Privada". Obviamente todo controlado.

Hace unos 7 años fui a la Universidad (USAC) y todo estaba como cuando yo la dejé. Pero la volví a visitar hace 3 y todo era: competencias, acreditaciones, modificaciones al pensum (para adaptarlo al mercado laboral o globalizarlo), cursos empresariales, formación de tecnocratas (que usted ha urgido otras veces, no?), y en especial una juventud unicamente preocupada en incorporarse al mercado laboral, totalmente aislada de la realidad social. Ahora usted ve que si un grupo protesta por cobros ilegales son los mismos estudiantes los que los quieren controlar. Ahora ve que la Talacha (extorsión) se la hacen los huelgueros a los mismos estudiantes. En mis tiempos, si un autobusero quería cobrar al pasaje más de la cuota autorizada, le ofrecían un "par de pijazos". Hace cinco años ya no, sino la gente se daba de codazos para lograr subirse al bus, aunque tuvieran que pagar más.

Si usted visitaba la "página oficial" de la Huelga de Dolores hace 3 anios, encontraba slogans como "Soy Chapin 100%", un buen preambulo para lo que está ocurriendo ahora.

Pero bueno, como dice abajo en el afiche, hay qué esperar el desenlace. Y respecto a que un día el Gobierno podría dar dinero para que no desapareciera... No crea, se extinguió el Pato Poc. En Guatemala las cosas no funcionan tan así.

Cárdenas dijo...

Según los estudiantes huelgueros, solo la Huelga de Dolores y la Semana Santa, en Guatemala, han sido declaradas Patrimonio Cultural Intangible de la Nación. Pero también lo es desde el 13 de Agosto de 2,008 el "Vía Crucis Viviente" del Colegio Don Bosco.

Lo que habría que preguntarse es qué es ser Patrimonio Cultural Intangible de la Nación. Respecto a que si el gobierno interfiere porque se han oficializado, yo considero que los poderes en Guatemala (poderes de todo tipo), intervienen lo que tienen qué intervenir, cuando creen que tienen que hacerlo. Con tanto periodista fafero - por ejemplo -, o con alguna "satira" publicitaria en un desfile.
Así es la política, donde todo se vale - dicen -.

Pero de ahí a se frene una manifestación "cultural", eso es otra historia.

spd dijo...

offtopic:
La USAC recibe el 5% del presupuesto anual todos los años y aún así no pueden tener papel en los baños los 365 días del año? Ni eso, los días en que los alumnos, alumnas, catedráticos y catedrátcias asisten a la Universidad?
¿Si soy de la USAC? No, evidentemente, pero asisto regularmente al igual que he asistido a la Landivar, la UNIS y la Del Valle y no porque me cambio de carrera cada semestre, sino porque me gusta ver como funciona cada Universidad
Hacen el desfile por el Estado y su manejo de Poder, pero qué me dicen del rector y toda su propaganda que está estrechamente relacionado con ese 5% y toma de decisiones importantes para la selección de magistrados entre otras cosas? no viene siendo... contradictorio?

El Guille dijo...

Por eso se necesitaría un movimiento anti-huelga-de-dolores