miércoles, 31 de marzo de 2010

La comida de Semana Santa: la reflexión que entra por la boca


Las fiestas con más arraigo en el país pasan, necesariamente, por la cocina y de ahí hacia la mesa. La Navidad, el Día de Todos los Santos y la feria patronal poseen aromas y sabores característicos que significan mucho más de ser una mera alimentación. El caso de la Semana Santa no es la excepción, e incluso puede ser la festividad con más sabores de todos las celebraciones guatemaltecas.

Para la Semana Santa, una amplia gama de sabores y olores inundan la tradición guatemalteca. Desde el inicio de la Cuaresma, el Miércoles de Ceniza, el olor a corozo empieza a aromatizar con sensaciones entre dulces y amargas; este olor define bien este tiempo religioso, que tiene momentos dulces (como la instauración de la Eucaristía y la Resurrección) y amargos (como la muerte de Jesús).

La comida tiene un componente religioso. De ahí, que hace algunas décadas, antes del Concilio Vaticano Segundo, la Iglesia Católica recomendara evitar ciertas comidas, como la carne roja, en todos los días de la Cuaresma y Semana Santa. Ahora, se ha flexibilizado esta práctica, considerada como un dominio del espíritu sobre lo material, y se recomienda no comer carne sólo Miércoles de Ceniza y Viernes Santo; quizá, algunos más severos, recomiendan no comer carne ningún viernes de Cuaresma.

De estas restricciones, aunado con los sentimientos de estos días de conmemoraciones, se combina con la cotidianidad de la comida. Y ante la costumbre de no comer carne, y unido a los productos de la época, la tradición ha mantenido algunas comidas que a lo largo de los años se han especializado y se han convertido en verdaderos manjares.

La comida, además, trasciende lo meramente religioso, ya que algunas comidas se consumen ya sin importar la religión o, si bien, la familia es creyente y habitual practicante de los preceptos de la Iglesia Católica.

COMIDAS CEREMONIALES

Aunque existen muchas costumbres -en una Guatemala multi e intercultural-, tradicionalmente se reconocen en todo el territorio algunos platillos que se consumen habitualmente en la mayor parte de los centros urbanos del país.

Virsa Valenzuela, ama de casa y practicante por algunos años de comidas tradicionales del país, además de tener el título de cocinera profesional tras años de estudio, refiere algunos detalles de estas comidas. Ella enumera entre las tradicionales las torrejas, el bacalao a la vizcaína, los garbanzos, el dulce de tomate, las empanadas de leche y el curtido, entre los que considera los más representativos.

Además, explica Valenzuela que hay comidas que permanecen a lo largo de todo el año, pero que surgen en cada fiesta. Por ejemplo, los tamales, habituales en los sábados, pero que en días de fiesta se hacen con más ingredientes, sobre todo en Navidad. O, por ejemplo de la época, los molletes, que se encuentran en días de feria, pero que surgen con más costumbre en la Semana Santa. Otro ejemplo es el de las pacayas envueltas en huevo, que permanecen durante todo el año, pero que se actualizan en Semana Santa.

SIN RECETARIO

Valenzuela explica que estas comidas comúnmente se transmiten de generación en generación. Las recetas usualmente no se encuentran en Internet ni en recetarios, y las que en esas fuentes se encuentran, probablemente no tengan el “sabor tradicional”.

De hecho, según comenta la cocinera entrevistada, habrá platillos que no llegan a ser lo que se considera que son, porque lo valedero, en esta comida, es el sabor casero. Por ejemplo, está la controversia de las torrejas y los molletes, que por las diferentes variantes algunas personas no quedan conformes con lo que prueban fuera del seno familiar.

Las recetas se transmiten por medio de la madre o de la abuela, quienes a veces dejan un recetario escrito a mano en un cuaderno; otras veces, no. Las indicaciones sólo se dan por medio oral, y las medidas de los ingredientes son una incógnita, ya que muchas cosas son “al cálculo”.

Valenzuela también ofreció algunas recetas propias de cómo realiza las comidas, sin que éstas tengan un tinte comercial, y más bien ofrece la preparación para que se adquiera el rico sabor casero. (VER RECETAS)

DIFERENTES TRADICIONES

Según nuestra cocinera entrevistada, otro rasgo que distingue a las comidas de Semana Santa es que en diferentes puntos del país se tienen variantes, según las condiciones de los productos que se encuentran en las localidades.

Valenzuela tiene la suerte, dice, de provenir de familias de diferentes puntos del país; de padre nacido en Jutiapa, y de madre de San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, la riqueza que ha podido obtener de esta fusión es bastante buena.

Inicialmente, probó cocinar torrejas, cuyo origen es de Jutiapa. La dulzura de la panela y la técnica de lo envuelto en huevo revela ciertos detalles de cómo es la tradición culinaria del oriente del país.

Posteriormente, probó con los garbanzos en dulce, tradicionales del occidente del país, que son endulzados con azúcar, no con panela.

Pero, en realidad, la comida no puede establecerse con precisión sus orígenes, y la movilidad humana del país ha provocado que se consuman estos platillos en cualquier punto de la nación.

COMIDAS CON SIGNIFICADO

Las comidas, según la cocinera profesional entrevistada, no son simples alimentos que se consumen sólo porque sí. Cada una tiene su significado, que lo dan los sabores tienen.

El curtido, por ejemplo, que se consume tradicionalmente el Viernes Santo, pero que también queda para el Sábado de Gloria, tiene ese sabor agridulce para conmemorarse la muerte de Cristo.

De acuerdo con Valenzuela, los ingredientes básicos del curtido son: remolacha, coliflor, repollo, zanahoria, ejote, güisquil, arveja y pacaya, todo picado y mezclado con vinagre, yerbas (tomillo, laurel, clavos), sal y punto de azúcar.

Del mismo modo, el bacalao a la vizcaína, uno de los platillos más cotizados en esta época del año, tradicional en Viernes Santo para sortear la restricción religiosa de la carne roja.

El Jueves Santo, también, día en que se recuerda la Última Cena y la instauración de la Eucaristía, que de acuerdo con la Iglesia Católica es uno de los días más importantes, en realidad es un día “dulce y de mucho amor”, en palabras de Valenzuela, y por ello es tradicional comer torrejas, tradicionales de oriente, o dulce de tomate, garbanzos en dulce o pan especial, tradicionales de occidente.

EN FAMILIA

Pero más que la propia comida, gran parte del significado lo da la reunión en familia, porque estas comidas no son para comer en solitario. Que políticamente esta semana esté declarada como un descanso obligatorio, permite a la familia reunirse y degustar de los alimentos, por lo que, más que un simple comer, es una convivencia.

Valenzuela recuerda que en estas fechas se recuerda la Última Cena de Jesús, y que el mismo redentor quiso compartir de una forma especial la cena pascual con sus amigos más allegados.

“Jesús dio su propio cuerpo en la Última Cena; el cocinero también, al prepara, da parte de uno mismo y eso se hace con amor”, comenta Valenzuela, al explicar que estas comidas son de convivencia y de compartir.

En fin, esperamos que estas letras le hayan despertado el apetito, y le deseamos buen provecho en esta Semana Santa.

PRIMERA RECETA
Pescado fresco a la vizcaína

INGREDIENTES
  • 3 libras de filetes de pescado
  • 2 libras de tomate
  • 4 onzas de alcaparras
  • 4 onzas de aceitunas
  • 1 libra de cebolla
  • 2 latas de chiles pimientos o chiles frescos pelados
  • perejil picado
  • pimienta y sal al gusto

PREPARACIÓN
  • Pelar los tomates y licuarlos con la mitad de alcaparras y un poco de perejil.
  • Las cebollas se cortan en gajos y se fríen en aceite hasta que queden acitronadas.
  • Se les agrega el tomate, las alcaparras, las aceitunas y los chiles pimientos.
  • Se deja hervir hasta que se consuma un poco.
  • Sazonar con pimienta.
  • Se le añade el pescado que previamente se ha cocido con sal, cebolla y ajo.
  • Servir con perejil picado encima.
  • Si se compra pescado seco, es conveniente remojarlo desde el día anterior y cambiarle el agua varias veces. Antes de añadirle sal al recado, probar si en realidad le hace falta.

SEGUNDA RECETA
Torrejas de Jutiapa

INGREDIENTES
  • 12 molletes medianos
  • 6 a 8 huevos
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 panelas canela clavos pimienta gorda pasas

PARA REMOJAR
  • 2 tazas de leche canela en polvo
  • 4 cucharadas de agua
  • 1 cucharada de vainilla oscura

PREPARACIÓN
  • Mezclar los ingredientes que son para remojar.
  • Partir cada pan por lo largo.
  • Humedecer cada pan con la mezcla.
  • Colocar en cada pan tres pasas.
  • Batir las claras a punto de nieve; mezclarles después las yemas y dos cucharadas de harina.
  • Envolver cada mitad de pan y freírlas en aceite.
  • Cuando ya estén envueltos, dejarles caer agua caliente para eliminar el sabor de aceite.
  • Deshacer las panelas en agua caliente; hay que tener cuidado, porque la panela se sube con facilidad.
  • Cuando hierva, añadir clavos de olor y pimienta gorda y colar.
  • Acomodar los panes en una olla y dejarles caer la miel de panela y agua.
  • Colocar una raja de canela y dejar hervir a fuego lento por una hora, con la olla medio tapada.
  • Si se consume el agua de la miel, no añadir agua fría ni al tiempo, sino que agua caliente.

TERCERA RECETA
Empanadas de manjar

INGEDIENTES PARA LA MASA
  • 1 libra de harina de trigo
  • 1/2 libra de harina de maíz
  • 4 huevos
  • 10 onzas de mantequilla
  • achiote
  • azúcar glas

PARA EL MANJAR
  • 1 litro de leche
  • canela en raja
  • 1 huevo
  • 3/4 tazas de azúcar
  • 1/2 taza de fécula de maíz (maicena)

PREPARACIÓN DEL MANJAR
  • Hervir un litro de leche con canela y colar.
  • Bajar la temperatura y añadir los 3/4 de taza de azúcar.
  • Agregar un huevo.
  • Mezclar continuamente 1/2 taza de maicena, esperar a que hierva y retirar del fuego.

PREPARACIÓN DE LA MASA
  • Se disuelve la bolita de achiote en agua.
  • Mezclar las harinas.
  • Cremar la mantequilla con el azúcar.
  • Cuando se vea que han formado una parte cremosa, añadir los huevos, el agua de achiote y las harinas.
  • Amasar hasta formar una pasta manejable.
  • Estirar y formar las empanadas.
  • Rellenar con manjar y pasas.
  • Colocarlas en latas engrasadas.
  • Hornear a 350 grados Fahrenheit entre 20 y 25 minutos.
  • Espolvorear las empanadas con azúcar glas.

NOTA
Con este manjar, las empanadas quedan riquísimas con el sabor casero de una tarde en casa de la abuelita. Como es natural, hay que comerlas pronto. Si se desea que el manjar se conserve por más tiempo, debe cuartearse un poco la leche, saborizar con vainilla y añadir más maicena.

CUARTA RECETA
Garbanzos

INGREDIENTES
  • 2 libras de garbanzo
  • Bicarbonato
  • Azúcar
  • canela

PREPARACIÓN
  • Cocer el garbanzo con una cucharadita de bicarbonato por 45 minutos.
  • Cuando ya estén suaves, sacar del fuego y dejar enfriar toda la noche.
  • Al día siguiente, lavarlos y quitarles la cáscara.
  • Prepararles miel con azúcar, canela y agua.
  • Echarles los garbanzos y ponerlos a cocer por veinte minutos.


FOTOS

1. Virsa Valenzuela tiene varios años de preparar la tradicional comida de Semana Santa. En la gráfica, en la preparación del curtido.


2. El mollete, un postre que aparece en varios momentos de las fiestas de Guatemala.


3. Ingredientes para la preparación de garbanzos, molletes y torrejas.


4. La preparación del curtido de la Semana Santa; cada ingrediente tiene su forma especial de cortarse, como la coliflor, que debe separarse con cuidado cada pequeña flor.


5. Ingredientes frescos, listos para convertirse en deliciosos platillos.


Publicado originalmente en Diario La Hora.

jueves, 25 de marzo de 2010

Cómo dueles, Huelga de Dolores


En realidad, yo me siento más cómodo desde lo contracultural. Sí, yo sé que para algunos la vida está en el establishment, en el oficialismo. Me imagino que no hay mejor vino que el que dan en la Corte del Rey. En realidad, no lo sé.


Tal y como lo explica Robert Greene en 48 Laws of Power, la vida como cortesano oficialista es muy difícil. Es un eterno cuidarse las espaldas.


Es cierto, la vida contracultural no es fácil en cuanto a recursos, y tampoco hay que negar que también tiene sus contrariedades con los mismos compañeros, pero son condiciones humanas que no pueden evitarse.


Sin embargo, tal y como lo explica Foucault, especialmente en Surveiller et Punir, el juego del poder necesita de la oposición, es decir, de las expresiones contraculturales, para que haya desarrollo y evolución, una idea que proviene más bien de Hegel-Marx.


En Guatemala, hay pocas expresiones contraculturales. Subculturas hay muchas, pero pocas son las que se oponen al poder oficial.


Entre las pocas que hay, si no es que la única, es la Huelga de Dolores de la Universidad de San Carlos. El Desfile Bufo, expresión final y central de la Huelga, bien puede ser enmarcado dentro de lo que Bajtin, en su libro sobre Rabelais, dio por llamar carnavalización, es decir, una fiesta que se opone a lo oficial y que sirve para burlarse de lo establecido.


Obviamente, las fiestas carnavalescas son molestas para el poder oficial, ya que, entre la parodia, se refleja el verdadero sentir de la población. Es por ello que la estrategia para ir eliminando las formas contraculturales, no es en el exterminio violento de las mismas, sino la asimilación oficial. Es decir, oficializar lo contracultural para que se vuelva oficial.


Eso es exactamente, según mi criterio, lo que ocurre con la oficialización de la Huelga de Dolores, como Patrimonio de la Nación. Se les otorga una categoría nacional, a fin de protegerla, lo cual implica que el Estado podría, incluso, financiar la Huelga con tal de que no desaparezca, pero ello implica que la Huelga tampoco podría carnavalizar al mismo Estado, porque temería que se le corte el financiamiento.


El año que la Huelga logró su despegue fue en los años finales de la dictadura de Manuel Estrada Cabrera, cuando Miguel Ángel Asturias y otros intelectuales se escudaron en la clandestinidad para burlarse del Gobierno. Poco o nada se ha dicho sobre el verdadero aporte que la Huelga de Asturias y compañía tuvo para el posterior derrocamiento.


La Huelga nunca se plegó a intereses del Gobierno ni del Estado, ni siquiera durante los Gobiernos de la llamada Revolución guatemalteca. A pesar de que hoy suene extraño (porque los huelgueros idolatran a Arévalo Bermejo y a Arbenz Guzmán), los huelgueros entre 1945 y 1954 también criticaron al presidente de turno.


No es extraño que la Huelga haya aceptado este reconocimiento oficial y protección estatal. Desde el inicio de este gobierno, la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), otrora baluarte de la lucha contracultural, ha venido apoyando al Gobierno en sus distintos proyectos.


Hace poco apoyaron al Gobierno en la creación de nuevos impuestos o en apoyo del negocio mixto (gobierno, municipalidad, empresarios) del Transurbano.


¿Cuándo una expresión contracultural apoyaría más impuestos para el poder oficial? De hecho, buena parte de la tradición contracultural surgió cuando Henry David Thoreau se niega a pagar impuestos para financiar la Guerra contra México, y cuyos conflictos se recogen en Walden y La desobediencia civil.


Es una lástima que la Huelga de Dolores pierda su esencia contracultural, porque era ésa su razón de ser. Para un desfile que salude al poder oficial, tenemos el Día del Ejército.


Si el poder central oficial quería oficializar a la Huelga, volviéndola eunuca, era el momento para que todos al unísono hubieran gritado, con los huevos en la mano: ¡AQUÍ ESTÁ TU SON, CHABELA!, y hubieran desconocido la intención del Gobierno.


P.S.: Algunos huelgueron han dicho que, incluso, les da pena ajena que hasta el mismo Embajador de Estados Unidos, otrora símbolo oficial imperial, haya presenciado la oficialización de la Huelga. Algunos dice, pero Alá sabe más, que hasta le dieron capucha y lo aceptaron como miembro honorario.


miércoles, 24 de marzo de 2010

Extraña caída de violencia en buses urbanos


El problema de la violencia en los buses de transporte de pasajeros recrudeció, si no mal recuerdo, en el inicio de la campaña proselitista de las últimas elecciones. Se había señalado, incluso, que la misma estrategia se había utilizado un año antes para los comicios en Honduras, en los cuales resultó ganador Manuel Zelaya, ahora depuesto y exiliado. En esa ocasión, hasta se había señalado a Pepe Lobo, ahora Presidente, de propiciar la violencia en buses de Honduras, como estrategia de desestabilización electoral.

En ese entonces, en la campaña para las Elecciones de 2007, Mario Taracena, que recién se había cambiado del PAN a la UNE, se ganó su espacito dentro del partido -que posteriormente ganaría los comicios- denunciando que el asesinato de pilotos era estrategia para crear la necesidad de una propuesta de “mano dura”, en alusión al entonces eslogan de campaña de los Patriotas.

La violencia en buses se registraba desde años atrás, pero si no mal recuerdo, así fue como recrudeció. A pesar del supuesto tinte electorero que se le dio a la violencia en buses, ésta siguió aún a pesar de que ya se había asentado el Gobierno. Según se le oyó decir al presidente Colom y otras fuentes gubernamentales, los asesinatos era parte de una campaña de desestabilización en contra de las políticas del Ejecutivo. Incluso, uno de los tantos ministros de Gobernación, Salvador Gándara, quiso salir en caballo blanco en este fenómeno, al intentar echarle toda la culpa al Smiley, quien, pese a que fue capturado, se comprobó que no era él el único responsable.

El tema de la violencia en buses parecía ir más allá de una simple extorsión. El nivel organizacional de los ataques sobrepasaba lo que regularmente creeríamos de las maras, cuyos miembros, como se ha señalado, han sido excluidos del sistema educacional y laboral, por lo que sería posible creer que un pandillero no tiene tanta visión global para organizar una desestabilización de grandes magnitudes.

El fenómeno de extorsiones y asesinatos de operadores de buses llegó a niveles insoportables, dejando como promedio al menos un piloto muerto por día, y sus posteriores consecuencias. Hasta que, por si usted no lo había notado, cesó de tajo la violencia de buses en la ciudad capital. Casualmente, desde que empezó formalmente la adquisición de la tarjeta prepago del Transurbano, y esta relativa “paz” continúa, a pesar de los problemas de inconstitucionalidad del proyecto SIGA.

Si usted ha escuchado sobre violencia en buses, es porque se trata de transportes de rutas cortas y extraurbanas. Habitualmente, de Villa Canales, La Antigua Guatemala, la Ruta 4 de Jocotales, las de San Miguel Petapa, entre otras rutas.

Durante el recrudecimiento de la violencia, se tuvo como una hipótesis, y cada vez más fuerte, que en las extorsiones y asesinatos pudieran estar involucrados los mismos pilotos y transportistas, y que la violencia se habría utilizado como una estrategia clásica para monopolizar el servicio.

Hoy día, cuando se ven los beneficios del Transurbano hacia unos pocos transportistas urbanos, esta hipótesis debería adquirir mayor relevancia. Sobre todo, cuando es evidente la caída de los hechos de violencia en buses de la ciudad capital, como si, de repente, los autores intelectuales perdieron en el interés en provocar desestabilización. No se trata de intentar desviar la atención hacia alguien; lo único es que, según las teorías criminalísticas, el mayor número de hipótesis es de beneficio para la investigación.

Publicado originalmente en Diario La Hora.

martes, 23 de marzo de 2010

Ya lo sabía...


Sí, yo sólo sé que no sé nada…

Pero lo poco que sé, no lo revelo tan pronto. Lo callo y lo guardo en las alforjas de mi alma, como la uva de una buena añada que se guarda en barricas de cedro; un cedro torturado por los años, y que al bueno vino lo hace mejor.

Sí, no sé nada. Y lo poco que sé, me lo callo, y lo guardo en mi corazón para que se añeje, despacio, sin saber cuánto tiempo necesita estar en barricas, hasta que llega el momento de sacarlo, el momento justo, pues, y mi venganza sería dulce, vengándome de aquellos que se burlaron de mí porque no sabía nada.

Pero sí sabía, lo que pasa es que me lo callé, y ahora lo saco, añejo, más sabroso. Hay cosas que no valen la pena decirlas en un momento erróneo, sino que un momento justo.

Ése es el ingenio, decía Gracián, única prueba fehaciente de la inteligencia del ser humano.

Y cuando digo las cosas, es porque es su momento, no como cuando me mordí la lengua queriendo decirlas, e hice creer que no sabía nada; y no era cierto, lo que pasaba es que no decía nada. Pero ahora que lo digo, ya nada sé, porque lo que era mío, ahora es de todos, o simplemente de quien lo quiso escuchar.

Ya lo saqué de su barrica y ya no es mío, me vacío con las palabras, y lo que era mío, ahora ya no lo es. Y ya no lo tengo.

Ya lo decía. Yo sólo sé que no sé nada.



FOTO
: La Muerte de Sócrates (1787) de Jaques-Louis David.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Cuarenta grados centígrados


Es increíble que hace unos 30 años, se nos llenaba la boca de satisfacción al denominar a nuestro país como el de la Eterna Primavera. Sin embargo, desde hace muchos años el Inguat ya no ha podido utilizar este enganche publicitario, y ha cambiado a Corazón del Mundo Maya, quizá para restar esta característica a México.

Lo cierto es que nuestro país ya perdió su primavera. La promoción que se hacía, sobre el clima de este país, ya se tiró a la basura. Sólo ayer, al ver el termostato, éste marcaba 35 grados centígrados. ¡35 grados en la capital, en plena meseta central, con una altitud bastante favorable! Aún peor, en otras zonas más cálidas -como Zacapa, Izabal y la Costa Sur-, la temperatura superó los 40 grados centígrados.

Nuestro país, el cual ha sido condenado por los latifundistas al modelo agroexportador, está en peligro de muerte, porque el cambio climático amenaza con herir nuestra esencia, que es el clima. Lamentablemente, las autoridades no se han dado cuenta de ello, o bien parece que no les importa.

La esencia del modelo económico de Guatemala es, o al menos debe ser, la característica microclimática del país. Sin embargo, cada año es más perceptible el aumento de la temperatura en nuestro país. Hace unos diez años, era muy raro el lugar (quizá sólo Zacapa) que sobrepasaba los 30 grados centígrados, pero ahora debemos hablar de más de 40 grados, un evidente síntoma que nuestro país tiene fiebre.

En fin, el modelo de producción necesita, imprescindiblemente, conservar nuestra eterna primavera. Por ejemplo, el café de altura -que tanto orgullo le ha dado a los agroexportadores en los últimos diez años- perdería su calidad con tan sólo se aumentasen dos grados más al promedio de la temperatura en el territorio. Sin las condiciones adecuadas, el café de altura se convertiría en café de sombra, de mucha menor calidad y que no serviría para la exportación.

Y aunque las causas no iniciaron sólo de hace poco, y aunque las autoridades se quieran lavar las manos, el Estado sí tiene alta incidencia en estos efectos y, por tanto, tienen una alta injerencia en la solución.

El equilibrio ecológico del país se está perdiendo por los grandes problemas al cual el Estado hace oídos sordos. El tema de la explotación minera y petrolera, sin regulación ni estudios de impacto ambiental, es una de las causas del desequilibrio climático en el país. La contaminación del 80 por ciento de los ríos y lagos del país provendría de la falta de control estatal en las empresas explotadoras de recursos no orgánicos.

La expansión de la frontera narcoagrícola en la Franja Transversal del Norte, hace que se estén consumiendo anualmente centenas de hectáreas de bosques y selvas. Grave demagogia es que el Gobierno les eche la culpa a campesinos que supuestamente invaden, porque éstos no podrían crear un impacto tan grande como los carteles del narcotráfico.

La frontera narcoagrícola ya está afectando los vestigios de las antiguas ciudades de la cultura maya, y dentro de poco ya no podremos anunciar al país como "Corazón del Mundo Maya", así como ya no podemos anunciarlo como "el de la Eterna Primavera".

Pero tal parece que al Estado, especialmente al Gobierno, no le interesan estos problemas; como solución, proponen que esa especie de Superministerio de Cohesión Social se haga cargo de los daños colaterales del cambio climático; es decir, se hacen cargo de la contaminación del lago de Atitlán, u ofrecen Bolsas Solidarias a las víctimas de la desertificación del Corredor Seco. Pero ninguna solución de fondo.

Al Gobierno le quedan sólo diez meses. En enero del próximo año, la mayoría de sus funcionarios renunciarán para tener posibilidades electorales. Y las decisiones presidenciales estarán con manos atadas para no crear mala imagen a la candidata presidencial. Así que, como consejo sano, el Gobierno debería dejar de intentar acaparar tantos programas, y enfocarse únicamente en dos ejes transversales (que atañen a todos los ministerios): cambio climático y seguridad. Si no se logran avances importantes en estos dos temas, dentro de dos años el país se convertirá en un desierto infernal, violento y caliente, de más de 40 grados centígrados.

jueves, 11 de marzo de 2010

Un gigante dormido y homónimo


El sábado 27 de febrero, la Universidad de San Carlos (Usac) inauguró su ciclo de cursos libres. Para dar inicio, se invitó al doctor Carlos Castresana, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), para que brindara el discurso de apertura.


Usualmente, hemos escuchado a Castresana explicar la investigación de complicados e increíbles casos de inmolaciones que, ¡sólo en Guatemala!, pusieron de cabeza al país, y de otros casos de impunidad e investigaciones que no se daban antes de la CICIG en el país.


Pero el discurso inaugural que ofreció en la Usac se salió de esta tónica de tecnicismos criminalísticos y se enfocó en una de las realidades más profundas del país. Parafraseando a Castresana, dijo algo así: es importante impulsar el estudio académico, porque el país se está convirtiendo en un pueblo de SIERVOS.


Creo entender el mensaje, porque si bien la impunidad y el crimen organizado nos tienen de rodillas, en realidad estos fenómenos se dan sólo en un país que permite que le pasen por encima. Fueron necesarios 36 años de guerra, 150 años de dictaduras, 500 años de conservadurismo y los últimos años de cinismo crudo y pelado, para que los guatemaltecos nos sintamos de manos atadas.


Para muestra, varios botones. Si regalan 300 quetzales mensuales con la condición de mostrar fidelidad al Gobierno, somos capaces de alzar el machete para exigir que se respete "nuestra privacidad". Pero si una empresa privada exige datos privados para que nosotros tengamos el "privilegio" de utilizar su servicio de transporte, entonces hacemos cola como SIERVOS por varias horas, a fin de no quedar fuera del juego.


De la misma forma, aceptamos hacer largas filas para obtener un documento de identificación, como ratones de laboratorio que le imponen un laberinto sin salida. Aceptamos, sin posibilidad de hacer nada, que nuestras estructuras estatales, Policía, Justicia, Gobierno, Congreso, etc., esté dominada por el crimen organizado.


Y es que no es casualidad. La primera estrategia para que el Imperio del Mal reine en un país es destruir la moral del pueblo, hacerle transfusiones de sangre y ponerle horchata en sus venas. De esa forma, es más fácil que las mafias se apoderen de NUESTRO Estado.


Mientras tanto, los guatemaltecos sólo agachamos la cabeza; aceptamos sin protestar nuestro destino, de un país lleno de peligros en donde se juega a la ruleta rusa con la vida, porque no sabemos si hoy o mañana, quizá a más tardar pasado mañana, nos toque la bala, y pongamos fin a nuestra servidumbre.


En Guatemala, nos han dorado la píldora y nos han hecho creer que el país progresa, que la familia progresa y que la gente progresa. Pero no. No es así. Lo único que hemos progresado es en nuestra creciente depresión social que tiene a nuestra autoestima como un eunuco.


Para nuestras autoridades no somos individuos, somos un gigante que está bien dormido, y que constantemente nos arrullan con cuentos de hadas y, cada cuatro años, hasta nos cantan canciones de cuna convertidas en proselitismo. No somos uno, somos un gigante homónimo, de 44 mil homónimos, pero que bien podemos ser sólo un gran homónimo... total, a nadie le importa cómo se llame usted ni cuáles son sus ambiciones, a menos que una empresa de transporte quiera lucrar con sus datos, aunque después le preste un servicio como que si fuéramos sardinas.


miércoles, 3 de marzo de 2010

El ajedrez del presidente Colom


Yo no sé si el presidente Álvaro Colom sabe jugar ajedrez; me imagino que sí, porque en la carrera de Ingeniería es muy común la práctica de este deporte. De más está decir que es recomendable la inclusión de este juego dentro del pensum de estudios como que si fuese una materia adicional, o, al menos, como contenido obligatorio dentro de la clase de Matemática.

El ajedrez, ya lo había descubierto Jorge Luis Borges, es una de las mejores metáforas que hay en la vida. Malba Tahan, seudónimo de Julio César de Mello e Souza, narraba en “El hombre que calculaba”, que el ajedrez enseña a cuidar todas las piezas, y que a veces deben sacrificarse sólo sí es para alcanzar un objetivo mayor.

Quizá el presidente Colom no juega ajedrez, o quizá sí y no se ha dado cuenta que ha sacrificado la mayoría de sus piezas importantes. Desde el inicio careció o nunca tuvo sus torres, el símbolo de la fortaleza, utilizadas sobre todo para la defensa y que, cuando llega el momento, se convierten en fuertes atacantes.

Dentro del esquema del ajedrez del Gobierno de Colom, las Torres (las piezas, no las hermanas) representan las fortalezas del presidente Colom. Inicialmente, quiso basar su política de seguridad, la cual había prometido que sería con inteligencia, dándole continuidad al proceso de seguridad democrática que venía del Gobierno anterior, pero que se truncó con el deceso de Vinicio Gómez; perdió una de sus Torres.

La otra Torre es aún el ministro de Finanzas, quizá la pieza con más preparación y aptitud dentro del Gabinete de Colom. Sin embargo, esta Torre pareciera estar arrinconada, y no ha podido salir más adelante en el tablero de juego, debido a que la oposición ha logrado bloquear un presupuesto adecuado y el financiamiento del Estado. En conclusión, las funciones de las Torres del ajedrez, no han servido.

Los Caballos -que dentro del ajedrez son las piezas ofensivas más utilizadas- representan los programas y políticas sociales de Colom, es decir, los programas de Cohesión Social, y los programas de Educación y Salud, que inician con la gratuidad en ambos sistemas, y una buena relación con los sindicatos.

Como buenos Caballos, se mueven para crear la ofensiva, y se retiran para protegerse de ataques. Sin embargo, a pesar de que se reconoce lo positivo de estos programas, la falta de transparencia en Cohesión Social y las exigencias irreales que piden los sindicatos, sobre todo el de Educación, han hecho que estos Caballos permanezcan más tiempo en posición de defensa o aorillados, donde los equinos no hacen su función.

En cuanto a los Alfiles, que representan ofensivas sorpresivas, es donde, al igual que las Torres, el Ajedrez de Colom falla. Los Alfiles pudieran estar representados con sus políticas de comunicación, fallidas por el poco acercamiento a otros grupos de poder, como la Iniciativa Privada, o por un discurso de división entre ricos y pobres que ha optado. En este año, el discurso de Colom ha mejorado y ha intentado ser de más unidad, pero en ello debe trabajar mucho. Otro Alfil que no ha funcionado es la Cancillería, ya que Guatemala no logra formar buenas relaciones con otros países, y se ha quedado silbando en la loma en temas como el diferendo con Belice, el conflicto hondureño, o el acercamiento con Petrocaribe y el grupo ALBA.

Ante las fallas en las piezas, es evidente que Colom ahora piensa jugar con los peones. En los tres ministerios que ha habido destituciones, se han reemplazado con personas con poco perfil y sin experiencia en los cargos. La justificación de Colom es que prefiere tener gente de confianza y combatir la corrupción, a tener gente preparada pero que le juegue la vuelta. Esta estrategia le puede funcionar, y basta recordar que en el Ajedrez real, cuando un peón logra traspasar la mitad del tablero, se vuelve una pieza muy valiosa. Varios peones bien adelantados sirven, además, para evitar opciones de jaque, situación que el Presidente ya ha estado en varias ocasiones, como con el conflicto generado con el asesinato de Rosenberg.

En fin, sólo basta establecer si este juego de Ajedrez sirve para proteger al Rey o a la Reina, y si en realidad Colom está jugando con las piezas blancas o con las negras. ¿Usted cómo ve las posiciones en el tablero?

lunes, 1 de marzo de 2010

El desgaste del No Gobierno de Colom

La salida del ahora ex ministro de Educación, Bienvenido Argueta, representa un duro golpe, no sólo para el Gobierno, sino para todo el país. Argueta, como bien han defendido muchos, es uno de los expertos en educación, con reconocimiento internacional. Su prestigio académico es (o era) muy valioso, y que él llegara como Ministro de Educación fue un punto muy bueno para una tecnocracia guatemalteca que aún no se asienta. Lo lamentable es que, como consecuencia, se fortalece esa idea de que los expertos en materia no deberían estar involucrados en el Gabinete de Gobierno, sino que, más bien, el papel de los Ministros de Gobierno es eminentemente político y que están expuestos a los juegos del poder.

La Unidad Nacional de la Esperanza, o mejor dicho, el equipo del ahora presidente Álvaro Colom, tuvo más de diez años para cimentarse, debido a que él participó en tres elecciones, ganando la tercera. Durante ese período, él pudo, tal como lo utilizó como parte de los mensajes de su campaña, afianzar un equipo de ministros.

Sin embargo, ello no fue del todo cierto. Es sabido entre los círculos de poder, que el presidente Álvaro Colom, incluso antes de asumir el puesto, insistió con varios expertos para que lideraran los Ministerios. Su ideal fue llevar un equipo con tendencia socialdemócrata, tal y como él se define ideológicamente. Sin embargo, esa sabido también que la mayoría de estos expertos no aceptó la convocatoria, ya sea porque no era afín a Colom, o simplemente porque no quería desgastar su imagen.

Argueta, reconocidísimo intelectual pedagógico, incluso en círculos como la UNESCO y universidades nacionales y extranjeras, aceptó participar pero como coordinador de programas educativos, como el de Escuelas Abiertas que, como muchos otros de la llamada Cohesión Social, están destinados a combatir los males de los más desprotegidos. El programa, ciertamente, tiene más elogios que críticas. Sin embargo, es muy distinto ser asesor o coordinador de programas, que ser Ministro, un puesto eminentemente político, y que conlleva consecuencias políticas, como la que le ocurrió de ser destituido por la Corte de Constitucionalidad, convirtiéndose en el primer deshonroso caso de nuestra reciente historia.

Tras esta destitución forzada de Argueta, Colom ha tenido que afrontar tres nominaciones de ministros: Agricultura, Educación y Gobernación, tres de las carteras más difíciles. Y en las tres, ha tenido que echar mano de gente de confianza, y no tan experta en el tema.

El caso más sonado puede ser el de Carlos Menocal, con experiencia como periodista (cabe decir que con buen prestigio), pero que fue criticado porque aparentemente no tiene experiencia en seguridad nacional.

La tendencia que se puede observar es que el Gobierno tiene menos gente “experta” a la cual recurrir (primero, desde el inicio del Gobierno de gente que no quiso estar, y luego por el desgaste político de este gobierno, que hace huir a los pocos expertos que tiene a la mano).

Es lamentable la situación, porque en países como el nuestro, los expertos y académicos han rehuido a conducir las riendas de los ministerios, y hemos tenido que conformarnos con personas que están improvisando, sin que esto sea exclusivo del presente Gobierno.

De los ministerio que no han sufrido cambios, están el de Ambiente, el de Cultura, el de Energía y Minas, el de Finanzas, el de Relaciones Exteriores y el de Trabajo.

El de Cultura, como todos sabemos, no huele ni hiede, al igual que el de Ambiente; pese a esto, el ministro de Ambiente, Ferraté, ha encarado a las grandes empresas por la contaminación, e, incluso, llegó a negar la licencia a Montana Exploradora, una empresa que, más que tener trabas de los Gobiernos, ha tenido facilidades. Ferraté ha sido uno de los pocos coherentes con la supuesta socialdemocracia del Gobierno.

El de Finanzas es otro que ha sido coherente, pero cuyo desgaste ha sido notorio. Incluso, se rumora que su reciente desmayo se debe a la gran presión que le ha provocado este Gobierno, por exigirle un gran presupuesto, sobre todo para beneficiar los programas de cohesión social, pero ante una reacción del sector privado de no querer colaborar en los ingresos del Estado, es decir, que Fuentes Knight debe malabarear un presupuesto desfinanciado, en los dos años y medio de la gestión.

Energía y Minas no ha tenido mayores complicaciones, debido a que la crisis financiera provocó una caída de los precios del petróleo. Meany ha tenido buenas relaciones con el sector energético, el cual no le ha provocado desestabilización y, por consecuencia, ahí está tranquilo.

Relaciones Exteriores, más enfocado en ampliar los acuerdos comerciales de Guatemala con otros países o bloques, no ha podido tener un sonado éxito en su agenda, sobre todo en el tema de migrantes, el mismo de relaciones comerciales; tampoco ha definido una política de ser buenos vecinos, y Guatemala se mantiene sin quedar bien con ninguno de los bloques americanos, hecho demostrado en la negativa de Fidel Castro de aceptar la visita de Colom. La Cancillería tampoco ha tenido un buen manejo del Caso Belice, que no ha echado a andar.

El Ministro de Trabajo, que ha sabido mantenerse pese a la presión de sindicatos, se sabe que no ha estado muy contento, e incluso quiso participar en la pasada elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y estaba dispuesto a renunciar de la cartera.

En cambio, Agricultura, Salud y Comunicaciones, carteras que son apetecidas por los grandes negocios que se manejan, han sido sumamente inestables. Ello debido a que, tres procesos de elecciones generales de parte de Colom también significan adeudar muchos favores, y el clientelismo en estas carteras ejerce mucha presión.

Ese fue el caso de Agricultura, que por conflictos con Roberto Dalton, empresario agroquímico y financista de campaña, hizo tumbar al reciente ministro por no haber favorecido el proceso de licitación de fertilizantes. Lo mismo ocurre con el Ministerio de Comunicaciones, que actualmente tiene grandes candados en su presupuesto por deudas del anterior gobierno.

Educación y Salud presentan panoramas similares, ya que la UNE logró el apoyo de algunos sindicatos, sobre todo el de Maestros y Médicos, pero que actualmente hacen pagar la factura. En el caso de Educación, la relación Gobierno-Magisterio es evidente.

En el caso de las Secretarías de la Presidencia, éstas se han mantenido un poco más estables. Sólo el caso de la SAAS y la SAE fueron evidentes por la salida de Quintanilla y Solano.

En conclusión, el Gobierno se ha desgastado más de la cuenta, y ello ha hecho que sus expertos no quieran desgastarse, como le ocurrió a Bienvenido Argueta. Los financistas y colaboradores (como los sindicatos) de campaña tienen gran poder y no dejan que los tecnócratas ejerzan su labor.

A como van las cosas, el Gobierno podría presentar este año un Gabinete sin experiencia y sin conocimientos técnicos necesarios para conducir al país. Eso se sumaría a que ya tienen un Presupuesto desfinanciado, como producto del enfrentamiento con el sector privado. Sin Gabinete de expertos y con un presupuesto desfinanciado, en realidad éste debería ser llamado un No Gobierno, porque carece de dos elementos esenciales para su formación.

La UNE, que tiene intenciones de reelegirse, también deberá sopesar quién querrá formar parte de su posible próximo Gobierno, porque sería difícil incluso que puedan terminar el presente período con un Gabinete aceptable.