lunes 27 de abril de 2009

TRANS 2.0


En realidad, yo no conozco a Julio Serrano. Lo he visto (sí, es cierto, para aquellos que me culpen, posteriormente, de ello) dudando afuera del Megatrón, viendo si el toque está galán, y buscándose en las bolsas pequeñas del pantalón para ajustar el dinero de la entrada. Si no, de perdida camino al Porvenir, si por casualidad hay entrada libre. A veces, lo vi con su mochila llena de libros sobre su hombro derecho, con prisa, atravesando el Parque Central, pero ello no le impidió detenerse a escuchar al faquir que exigía que, por lo menos, se juntaran 30 quetzales para iniciar su exhibición; sólo iban 17 cuando, de todos modos, accedió a hacer su presentación.


Lo que sí sé, es que es capaz de tomar la lica a todo cuanto ve, y sin ser reportero, activa mentalmente una grabadora para capturar la voz de con quienes habla… Sé que todo eso lo alimenta para llevar una bitácora secreta, que luego acondiciona y la publica cada cierto tiempo. No sé si se recuerde de algo de una noche de tragos, pero sí sé que se recuerda de cómo lo dijo.


El hecho es que el jueves pasado publicó su segundo ¿libro? Claro, habría que redefinir “libro” porque si esperamos un empastado con aproximadamente 60 páginas, protegidos por un obsoleto copyright, quizá no podríamos llamarlo libro. En realidad, es el Translibro, (o TRANS 2.0, para la familia).


TRANS 2.0 es, pues, su segundo libro, y paradójicamente lo lanzó en el Día Internacional del Libro, que más que celebrarlo, le aplicó los santos óleos ante una inminente readecuación de su definición.


El translibro tiene su origen en Internet, con 50 poemas (¿o es uno solo, extenso?) que fueron alojados en sendos blogs, páginas de Internet y videos de YouPo.. (no, ése es otro libro) YouTube (como diría jpdardon).


Formalmente, TRANS 2.0 da inicio en el portal www.translibro.com, y desde ahí, existe algo así como lo que Cortázar dio por llamar Tablero de dirección, y que la aleatoriedad de Rayuela no es nada, comparado con esto.


Se puede acceder a los 50 poemas, o sólo algunos. Se selecciona un link, y se dispara a otra página que sirvió de alojamiento para estos hijos perdidos de Julio, como bien fue el caso de esta casa de ustedes, que alberga a uno de ellos.


Julio ya ha demostrado que intenta utilizar estos recursos textuales, como tal fue el caso de su primer libro, Las palabras y los días, donde jugó con palabras tachadas, media borradas y espacios vacíos.


Por eso, este índice de TRANS 2.0 debe verse como un ejercicio lúdico. Es posible, que el lector hubiera llegado hasta este tablero de dirección, desde un blog que lo linkeó. Supongo que la mayoría de lectores no conoció TRANS 2.0 desde su origen, sino desde una de sus terminales.


Cada post fue enriquecido en sus terminales, sobre todo en los blogs, ya que los blogueros acompañaron el texto con fotos, como el fue el caso de todos (creo); otros también incluyeron videos, como Alan Mills, y otros hasta incluyeron links, hipertextualizando el poema, como Duff man.


Supongo que cada poema fue distribuido al azar, pero no estoy seguro. Quizá Julio seleccionó cada texto y pensó en el bloguero que lo postearía, para que éste pudiera enriquecerlo más; es decir, como dejar el balón picando a plena entrada del área chica.


Este ejercicio logró cosas importantes en los lectores, las cuales enumeraré algunas que se me ocurren a vuelo de pájaro.


  • *El lector está obligado a participar. El lector habitualmente sólo se conforma a dar vuelta a las páginas y, si bien va, a llevar apuntes al margen.
  • *El lector puede dejar el ejercicio cuando quiera. No es como esos libros que están sellados con plástico, imposibles de abrir en la librería, y que lo comprás sin saber su contenido y luego te decepcionás.
  • *El lector puede comentar en el espacio abierto de los blogs. La ventaja de utilizar esta plataforma.
  • *Si Julio hubiera publicado TRANS 2.0 en un libro impreso, no hubiera tenido tantos lectores.


Temáticamente, hay mucho que analizar aún, al menos por mi parte. Este ejercicio lúdico hace que, lo que leerías en una hora (50 poemas) te convierta en un ejercicio más tardado, lo cual me gusta. Quiero decir, que la literatura también debe ser placentera, -como un maldito sudoku que empezás a hacer porque estás esperando a alguien y no sabés qué hacer con tu tiempo y empezás con estos “juegosdeldemonio” y cuando sentís ya llevás esperando una hora y el sudoku terminó con dos o tres tachones, pero con la satisfacción de haberlo resuelto-, y no un singracia “encuentre las siete diferencias”.


No sé si me explico.


La cuestión es que de mis lecturas iniciales de TRANS 2.0, y por lo que sé que hace Julio, es que hay un esfuerzo bien logrado de capturar una voz profunda del capitalino, de ese que no dice “Enfríalo, Mike”, sino “Quebrale el chicuax, compapas”. Voz profunda de la guatemalidad profunda; del aficionado que dice “perdimos por culpa del árbitro”, del pidón de camioneta que dice, para rematar su solicitud, “recordaos, hermanos, que dios bendice al dador alegre”, o el ya clásico “invítame a un juguito v8, mi rey”. No, hombre, si a Julito no hay que ofenderlo con el título de “lauredo poeta”, más bien debería ser denominado el “príncipe de la chancleta”, “el gurmét de la garnacha”, o “el diyei de la cumbia”, porque quien habla como el pueblo, será entendido por el pueblo; la triste y sombría noche tormentosa del alma ya murió con el poeta.


Y, por ende, esta voz roza nuestros más íntimos sentimientos de frustración ante un asesinato, de soledad en la noche en que se pueden escribir los versos más tristes, o ese profundo sentimiento, que no tiene nombre aún, pero sin duda ha de ser como la vergüenza, ya que te recordás cuando tu mamá te cambiaba los pañales en plena vía pública (no sé si tiene algún nombre). Y no me esfuerzo por definirlo, porque en plena mezcolanza de sentimientos, no rige sólo uno, como las manos de quien no se llamaba sergio, que han de ser algo así como la dignidad.


He leído ya algunos de los comentarios que han dejado los lectores. Algunos alabatorios para este proyecto, que sin duda debe ser reconocido, y otros condenando el libro a la hoguera cibernética, como si fuesen el cura y el peluquero que quemaron la biblioteca de don Quijote. Me imagino que un esfuerzo así pueda generar críticas, quizá por envidias, quizá por intolerancia y quizá por incomprensión… de todos modos no importan mucho, ya que son igual de productivas que las alabanzas sin motivo alguno.


Lo que sí sé, es que TRANS 2.0 y Julio han obligado a miles de lectores ha leer sus poemas. Y eso ya es mucho en Latinoamérica.


Desde que Julio me consultó para postear un fragmento de TRANS 2.0 en este blog, me solicitó que lo pusiera así nomás, sin mencionar que él fue el autor. Que si el lector pregunta o lo descubre, estará bien, pero al final de cuentas, la poesía es de quien la lee. Eso me hace pensar que sus posturas son ajenas a simplemente alcanzar fama. Creo que por eso ni siquiera hace falta una licencia de creative commons, porque para Julio TRANS 2.0 es de todos.


Total, yo apenas lo conozco, y no se diga que porque me cae bien estoy hablando bien de su libro.


Foto: portada de TRANS 2.0

miércoles 22 de abril de 2009

TRANS 2.0: No, no es así la vida


No, no es así la vida, no se vale verlo apuntándome como si mirar fuera un cartucho por dispararse que apenas entiende muy bien el mecanismo, no se vale, yo que venía tan poeta luz recolectando en la ventana algo más que el sudor ese espeso, heredado...

sho cerote, no te pongás coqueto,

disparale,

hacele sho al cristal quese le forma,

hacele sho a los pedazos rotos de su espejo interior,

pegale un tiro

solo quiere dar sus palabras que ya sabemos,

que muera lento,

al neneco no le explicaron que el corazón lleno de espuma explota más fácil,

no había por qué resistirse,

apurate, disparale…



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sábado 11 de abril de 2009

Dejé el camión y me hice puta



He dejado casi olvidada mi lista de las diez películas que ¿más me gustan? ¿las mejores según mi criterio? No recuerdo. Sólo recuerdo que dejé pendiente, aunque ocultas algunas letras, Hable con ella de Pedro Almodóvar. Y es que, a medida que avanzaba en el Top Ten de mis películas, me daba cuenta que Almodóvar es un director imprescindible, quizá mi favorito por su contemporaneidad.


Supongo que, debido a su actualidad, aún es difícil clasificarlo. Digo, es difícil clasificar a un artista vivo, porque generalmente dentro del mundo farandulesco del arte, se manejan intereses, y por eso es que se terminan ensalzando a remacheros, y se termina por dejar a un lado a los verdaderos artistas que realmente están proponiendo y trabajando día con día en su arte… pero eso es tema para otro post.


De Almodóvar es difícil extraer una película, porque en su conjunto, presiento yo, está elaborando una compleja red de referencias intertextuales dentro de su película… Bueno, quiero decir, que para ir comprendiendo una película, hay que ver todas o su mayoría.


Almodóvar se repite, y eso me gusta. Se repite, pero no por pereza mental, y no se trata en que termina en exponer sus mismas ideas una y otra vez, incluso repitiendo columnas de opinión o frases en libros, ¡qué sé yo! Es como los periódicos que repiten sus noticias anualmente. Antes del descanso de Semana Santa, Navidad o Año Nuevo, titulan sus portadas: “Éxodo masivo al interior”, e ilustran con un bus extraurbano sobresaturado, que igual puede ser foto de archivo de años anteriores. O, en noviembre: “Pugna por aprobación del Presupuesto”, o antes del 14 de enero: “Gobierno reprobado”.


Este mundo se repite… es una rueda y nuestra corta memoria hace que no nos demos cuenta. Y Almodóvar lo sabe, y utiliza mucho la idea de intertextualizarse a sí mismo. El ejemplo que más gozo lúdico me da es que repite sus escenas, como la de Gael García Bernal, cantando Quizá en La mala educación, representando a una vedette travesti, al igual que lo hizo Miguel Bosé en Tacones lejanos.


Pero, lo que más me gusta de Almodóvar es que le otorga dignidad a los grupos marginales. Supongo que Todo sobre mi madre es la dignificación a la madre soltera. La mala educación al amor puro entre homosexuales.


Además, las tramas, que rozan lo absurdo de Almodóvar, se convierten en lo más normal. ¿Será posible que una enfermera que trabaja en donación de órganos, deba decidir si dona los órganos de su hijo adolescente (Todo sobre mi madre)? ¿Será posible que madre e hija se enamoren del mismo hombre, con veinte años de diferencia, y que ambas pudieran ser sospechosas de su asesinato (Tacones lejanos)? ¿Será posible que un hombre secuestre, ate y viole a una estrella porno, y que ésta termine, finalmente, enamorándose de él (Átame)? ¿Será posible que una mujer haya simulado su muerte en un incendio, y que años después aparezca en la vida de su familia para terminar asuntos pendientes (Volver)? Y a todo ello, la respuesta es sí. Incluso, son más probables estos escenarios que los argumentos lineales, realistas y, casi imposibles, de Ben-Hur o Forrest Gump.


Almodóvar es capaz de conectarte con tus sentimientos. Quizá su mejor película sea Todo sobre mi madre, en donde el personaje de Agrado es supremo. Cuando da su discurso frente al teatro lleno, sobre la autenticidad, a uno le dan ganas de pararse en el cine y aplaudir, aunque se sepa muy bien que los artistas no están ahí adentro; sin embargo, a mí me gusta más otro diálogo, cuando el personaje de Huma Rojo quiere ver si puede contratar a Agrado como su asistente:


Huma Rojo: Cuéntame algo de ti.

Agrado: Fui camionero antes de ponerme las tetas, luego dejé el camión y me hice puta.

Huma Rojo: (Sorprendida) Mmmm, muy interesante.


Y la contrató.


Debo decir que elegí la inclusión de Hable con ella es, como ha sido en otras selecciones, basada en lo que a mí me gusta. Lo que sabía yo es que Almodóvar, tarde o temprano, estará entre los mejores, y yo quería elegir una película, y escogí ésta porque es con la que más me identifico.


Como todos sabrán el argumento, Marco (Darío Grandinetti) es un hombre muy sensible; conoce a una torera, llamada Lidia (Rosario Flores), y se enamoran. Hay una inversión de valores, porque en esta relación, las características masculinas las lleva Lidia, y las femeninas, Marco. Un accidente deja a Lidia en coma, y Marco permanece a la espera de que despierte. En el hospital, conoce a Benigno (Javier Cámara), un enfermero que atiende especialmente a Alicia (Leonor Watling), quien también está en coma; Benigno no es enfermero en realidad, sino que consigue la plaza porque previamente estaba enamorado de Alicia. Con esta trama inusual, Almodóvar logra aislar por completo a los personajes femeninos, y adentrarse en la interioridad del hombre. Almodóvar utiliza estas tramas casi surrealistas, para aislar los personajes y ponerlos con reflector para conocerlos. Y, en Hable con ella, es el turno de los hombres.


El hombre, desde una óptica machista, usualmente nunca se expresa; se “aguanta como los machos” y sabe que no debe llorar, porque si no “parece una niña”. Almodóvar pone en duda todo esto. El título de la película, es una invitación a expresarse. La frase “hable con ella” la dice Benigno a Marco, porque éste tenía algo que decirle antes del accidente y no se lo pudo decir; al contrario, el enfermero, platica de todo con Alicia.


Valga decir que es asombrosa esa metáfora de que la mujer permanece inmóvil, como en coma, ante el mundo interior y la sensibilidad masculina, que es el gran descubrimiento de Almodóvar en la película.


Y, aunque no quisiera contar cierta parte de la película, tendré que hacerlo, a fin de dar cuenta de la estética de Almodóvar.


Benigno sabe que Alicia gusta de las películas mudas. Así que va a ver todas las que puede, y se las cuenta. Así que le relata ésta, que Almodóvar aprovecha para montarla.




Quisiera decir mucho sobre esta escena, que me parece genial, sobre todo con respecto a la temática de la película sobre la relación entre mujer y hombre, y el sentir de éste.


A mí me parece que Almodóvar, por sus posturas políticas y porque aún tiene mucho que dar, aún no ha recibido el crédito trascendental que merece, pero sin duda es uno de los mejores diez directores de la historia del cine, quizá mejor que Fellini.


FICHA TÉCNICA

TÍTULO ORIGINAL: Hable con ella

DIRECTOR: Pedro Almodóvar

DIRECTOR ARTÍSTICO: Rafael Palmero

GUIÓN: Pedro Almodóvar

MÚSICA: Alberto Iglesias

FOTOGRAFÍA: Javier Aguirresarobe

MONTAJE: Pepe Salcedo

VESTUARIO: Sonia Grande

INTÉRPRETES: Javier Cámara, Darío Grandinetti, Leonor Watlin y Rosario Flores

PAÍS: España

AÑO 2001

DURACIÓN: 96 minutos

MI TOP TEN QUEDÓ, FINALMENTE, ASÍ


domingo 5 de abril de 2009

Love myself better than you

Éramos muy jóvenes. Creo que durante aquel año no dormí nunca. Pero tenía un amigo que aún dormía menos que yo y algunas mañanas se le veía pasear por delante de la estación a la hora de la llegada y salida de los trenes. Lo habíamos dejado poco antes en su portal, ya de madrugada, pero Pieretto había querido dar otra vuelta, ver el amanecer y tomar un café; luego estudiaba las caras adormiladas de los barrenderos y los ciclistas. Ni siquiera él recordaba con claridad las conversaciones sostenidas durante la vigilia nocturna. Las había digerido y ahora decía con tranquilidad:

- Es tarde ya, me voy a la cama.

El diablo sobre las colinas

Cesare Pavese

A veces es sorprendente que algunos textos sean tan entrañablemente tuyos, que hasta parecía que los hubieras podido escribir de la misma forma. Y ése es uno de tantos casos que me ocurre con el párrafo inicial de la novela de Pavese, y que desde ese instante me atrapó.


De igual forma, ese año, y los subsiguientes, yo dormía poco, y pese a la lucidez que yo pretendía tener, todo se me olvidada. De hecho, empecé a escribir para recordarme, pero todo lo que he escrito en esa época terminó siendo, irremediablemente, borrado de la memoria de la computadora.


La noche, para mí, siempre fue un tormento; pero más lo recuerdo cuando me torturaba pensando en la mujer (o, en ese tiempo, mi mujer) que podría estar en cualquier parte a esa hora de la madrugada… y, lastimosamente, mentía muy bien, para poder disimularlo. En ese tiempo, entonces, no había celulares ni nada por el estilo, que te comunicara tan rápido con la persona que querés. E, igual, no podías llamar impunemente a las tres de la mañana, sin que una voz –seguramente del papá- molesta te contestara, y vos colgaras, aunque sabías que él (y ella, si hubiera estado) sabría quién había sido.


My girl, my girl, don't lie to me

Tell me where did you sleep last night


El despertar de la conciencia debe estar provocado por un tremendo choque. Nuestra sociedad está creada para adormecer inteligencias. Si no, hay que revisar los pensum de estudio de la educación primaria y básica, e, incluso, en las universidades; fácilmente, estamos atrasados al menos medio siglo.


Así que ser adolescente y vivir en una sociedad dormida, puede ser una experiencia dulce y poco traumática. Pero vivir en la misma edad, en una sociedad que pujaba por despertar, podría ser traumático.


Sí, claro, eran tiempos banales. De novias fáciles y de MTV; Beverly Hills 902010 no volverá a ser tan famoso, a pesar de su remake.


Y, en ese contexto, recordar a Kurt Cobain, se puede fácilmente inferir por qué, ahora, él es un icono (y un héroe) de esta generación.


El mundo era violento, pero nadie hablaba de violencia… Todo parecía ir en un curso “normal”. Con la Firma de la Paz, aparentemente, vendría la cooperación extranjera y todo se resolvería.


Los intelectuales volverían a casa, y Guatemala sería ese paraíso soñado por 500 años.


Her husband, was a hard working man

Just about a mile from here

His head was found in a driving wheel

But his body never was found


Smells like teen spirit es un mal ejemplo. Una banda underground se posicionó con mucha fama en MTV, y la canción pasó a llenar las emisoras locales –acostumbradas a las baladas de Camilo Sexto- y hasta motivar a los tímidos adolescentes a bailar en las kermeses. Mal fin para una canción que podría ser considerada como la generacional.


Pero ese espíritu, que salía a gritos desgarradores pero –aún así- entonados, de la garganta de Kurt Cobain, parecía ser la representación de la conciencia juvenil que intentaba romper los moldes que se habían confeccionado después de la traición hippie de la sociedad de los ochenta.


De a poco, fui descubriendo en el Nevermind, pero sobre todo en In Utero, toda esa ansia de rebeldía que necesitaba; Kurt Cobain era una especie de Dios, en un mundo que no tenía dioses. Su coherencia es asombrosa. Su estilo, digno de imitar, pero sobre todo de analizar: crear vínculos con el pasado, y siendo aún, a pesar de todo, iconoclasta; sin emotividad, pero con una sensibilidad con la que te identificás; hoy día, aún se puede rastrear su influencia: en la forma de vestir; en la creencia que una banda underground puede llegar a ser famosa, los emos, etc.


Las canciones de Nirvana son asombrosamente fáciles, quizá por su minimalismo. Sin embargo, tenían tal complejidad, que Rolling Stone consideró a Kurt Cobain como uno de los mejores guitarristas de la historia. Y, a pesar de su aparente facilidad, la dificultad consistía en la asombrosa capacidad de distorsionar acordes; de crear canciones para las cuales debían desafinar conscientemente una guitarra, como en All apologies. Pero, más que la música, la letra, con alma, característica que le falta a miles de cantantes:


  • Sell the kids for food
  • What else could I write? I don’t have the right
  • Love myself better than you


Kurt Cobain fue tan coherente en su idea, que siendo underground le molestaba -y nunca llegó a dominar- la fama. Quizá de ahí provenga una explicación sana de su supuesto suicidio, ante una estética hedonista.


Su muerte, ocurrida hace quince años, marcó en mí algo más que la caída de una estrella de rock. Quizá no debería decirlo, pero Kurt Cobain es quien realmente provocó un cambio social en el arte de los noventas. Hoy aún me emociona Where did you sleep last night?, una canción del folk gringo, que adquiere otro sentido cuando Cobain la cantó en el Unplugged. Mi conciencia se despertó de golpe a punta de acordes distorsionados de su mano zurda.


My girl, my girl, where will you go

I'm going where the cold wind blows


In the pines, in the pines

Where the sun don't ever shine

I would shiver the whole night through




A veces es sorprendente que algunos textos sean tan entrañablemente tuyos, que hasta parecía que los hubieras podido escribir de la misma forma. Es sorprendente que las canciones de Nirvana puedan ser tan tuyas.