
Cuando el partido de béisbol está muy aburrido y cuando el equipo propio va perdiendo, el manager del equipo puede llegar a aprovechar cualquier decisión dudosa para salir a protestar aireadamente contra el umpire, de tal forma que debe hacerse expulsar.
Inclusive, si no logra tan rápidamente su propósito, debe patear el suelo, a fin de llenar de polvo los zapatos del umpire, hecho que lo enoja gravemente. Tras esto, es inevitable la expulsión.
Pero, ¿por qué un manager querría hacerse expulsar? Si el partido está aburrido, el público debería estar apagado, y con una falta de respeto así a la autoridad, es bastante probable que el público se anime.